outsider

outsider
outsider

looking for something?

Edgelit

Edgelit
Edgelit/Borde.de.luz

Adagio de Habanoni


Fotografías de Silvia Corbelle y Orlando Luis Pardo

mi habanemia

La Habana puede demostrar que es fiel a un estilo.

Sus fidelidades están en pie.

Zarandeada, estirada, desmembrada por piernas y brazos, muestra todavía ese ritmo.

Ritmo que entre la diversidad rodeante es el predominante azafrán hispánico.

Tiene un ritmo de crecimiento vivo, vivaz, de relumbre presto, de respiración de ciudad no surgida en una semana de planos y ecuaciones.

Tiene un destino y un ritmo.

Sus asimilaciones, sus exigencias de ciudad necesaria y fatal, todo ese conglomerado que se ha ido formando a través de las mil puertas, mantiene todavía ese ritmo.

Ritmo de pasos lentos, de estoica despreocupación ante las horas, de sueño con ritmo marino, de elegante aceptación trágica de su descomposición portuaria porque conoce su trágica perdurabilidad.

Ese ritmo -invariable lección desde las constelaciones pitagóricas-, nace de proporciones y medidas.

La Habana conserva todavía la medida humana.

El ser le recorre los contornos, le encuentra su centro, tiene sus zonas de infinitud y soledad donde le llega lo terrible.

Lezama

habanera tú

habanera tú
Luis Trapaga

El habanero se ha acostumbrado, desde hace muchos años, a ese juego donde silenciosamente se apuestan los años y se gana la pérdida de los mismos.

No importa, “la última semana del mes” representa un estilo, una forma en la que la gente se juega su destino y una manera secreta y perdurable de fabricar frustraciones y voluptuosidades.

Lezama

puertas

desmontar la maquinaria

Entrar, salir de la máquina, estar en la máquina: son los estados del deseo independientemente de toda interpretación.

La línea de fuga forma parte de la máquina (…) El problema no es ser libre sino encontrar una salida, o bien una entrada o un lado, una galería, una adyacencia.

Giles Deleuze / Felix Guattari

moi

podemos ofrecer el primer método para operar en nuestra circunstancia: el rasguño en la piedra. Pero en esa hendidura podrá deslizarse, tal vez, el soplo del Espíritu, ordenando el posible nacimiento de una nueva modulación. Después, otra vez el silencio.

José Lezama Lima (La cantidad hechizada)

Medusa

Medusa
Perseo y Medusa (by Luis Trapaga)

...

sintiendo cómo el agua lo rodea por todas partes,
más abajo, más abajo, y el mar picando en sus espaldas;
un pueblo permanece junto a su bestia en la hora de partir;
aullando en el mar, devorando frutas, sacrificando animales,
siempre más abajo, hasta saber el peso de su isla;
el peso de una isla en el amor de un pueblo.

la maldita...

la maldita...
enlace a "La isla en peso", de Virgilio Piñera

La incoherencia es una gran señora.

Si tú me comprendieras me descomprenderías tú.

Nada sostengo, nada me sostiene; nuestra gran tristeza es no tener tristezas.

Soy un tarro de leche cortada con un limón humorístico.

Virgilio Piñera

(carta a Lezama)

MENU

MENU
Luis Trápaga

ay

Las locuras no hay que provocarlas, constituyen el clima propio, intransferible. ¿Acaso la continuidad de la locura sincera, no constituye la esencia misma del milagro? Provocar la locura, no es acaso quedarnos con su oportunidad o su inoportunidad.

Lezama

Luis Trápaga Dibujos

Luis Trápaga Dibujos
Dibujos de Luis Trápaga

#VJCuba pond5

Pingüino Elemental Cantando HareKrishna

Elementary penguin singing harekrishna
o
la eterna marcha de los pueblos victoriosos
luistrapaga paintings
#00BienaldeLaHabana (3) #activistascubanos (1) #art-s (6) #arteconducta (3) #artecubanocontemporáneo (2) #arteespinga (1) #arteindependiente (2) #artelibre (5) #artelibrevscensuratotalitaria (2) #artepolítico (5) #artículo13 (2) #casagaleríaelcírculo (2) #censura (2) #censuratotalitaria (2) #Constitución (1) #Cuba (2) #cubaesunacárcel (1) #DDHH (1) #DDHHCuba2013 (2) #DDHHCuba2015 (3) #DDHHCuba2017 (2) #disidencia #artecubano (1) #ForoDyL (1) #FreeElSexto (1) #historiadecuba (1) #labanderaesdetodos (1) #laislacárcel (1) #leyesmigratoriascubanas (3) #liavilares (1) #libertaddeexpresión (1) #libertaddemovimiento (2) #luismanuelotero (3) #miami (1) #MINCULT (1) #museodeladisidenciaencuba (2) #perezmuseum (1) #periodistasindependientes (1) #pinga (1) #PornoParaRicardo #UnDiaParaCuba #YoTambienExijo #FreeElSexto (1) #restriccionesmigratorias (1) #RevoluciónyCultura (2) #TodosMarchamos (3) #UnDiaParaCuba (1) #yanelysnúñez (2) #YoTambienExijo (6) 11 bienal (11) a-mí-no-pero-a-ella-sí-compañero (43) Abel Prieto (1) abogados cubanos (1) acoso policial (1) activismo (1) Adonis Milán (2) agitprop (1) Ahmel Echevarría (3) Ailer Gonzalez (9) Ailer González (1) al derecho o al reVes? (17) Alejandro Brugués (1) Alejandro de La Fuente (1) Alejandro González (1) Alex Hernández Dueñas (1) Alexander González Zayas (1) alfabetización cívica (1) Amnistía Internacional (1) Ana Olema (2) Ananda Morera (2) Ángel Santiesteban (4) angustia (1) antimovimiento del rock cubano (4) Antoni Muntadas (1) Antonio Rodiles (33) art-S (129) arte (1) Arte Calle (2) arte conducta (24) arte contestatario (2) arte cubano (12) arte cubano contemporáneo (15) arte gusano (1) arte libre (6) arte libre vs censura totalitaria (5) arte político (5) arte útil (3) artículos de escritores sobre escritores (17) artista cubano (3) artistas independientes (2) artivismo (4) asamblea nacional del poder popular (1) asesinato político (1) Asociación Jurídica Cubana (1) autocensura (2) Azucena Plasencia (7) bandera cubana (1) bienal alternativa (1) Bienal de La Habana (11) Bienal de Venecia (1) blogger (2) blogs (1) Boring Home/2009/ Orlando Luis Pardo Lazo (1) Boring Home/2009/el libro prohibido de OLPL (13) Boris González Arenas (5) bostezos matutinos (1) cambio (1) cambio real (1) Camilo Ernesto Olivera (1) Campaña Por otra Cuba (1) candidatos por el cambio (1) cardumen (1) Carlos Garaicoa (1) Carlos Martiel (1) casa galería El Círculo (1) casa-galería El Círculo (3) castrismo (2) Castro (5) Castro catástrofe (1) Celia-Yunior (1) censura (15) censura totalitaria (1) centros de trabajo (4) Ché Guevara (2) Chiharu Shiota (1) cine cubano (3) cine filos (42) cineastas cubanos (1) cinemateca programacion (5) Cirenaica Moreira (1) Ciro Diaz (1) civilización (1) Cladio Fuentes (1) Claudia Cadelo (15) Claudio Fuentes (11) comunidad (1) contrucción (1) correitos (8) creatividad (1) crimen (1) Cristo Salvador Galería (3) critedios (1) Criterios (2) Cuba (39) CubaDecide (4) cuban blogger (29) CubaRaw (1) cubismo? (18) cuento (10) cultura cubana (1) cumple hechiz (1) Damas de Blanco (2) Danilo Maldonado (5) David D Omni (2) David D´Omni (1) DDHH (9) de tó (35) de-la-s.o.s-city (30) delirantes (2) demanda ciudadana Por otra Cuba (22) Dennis Izquierdo (1) Denys San Jorge (1) derecho constitucional (1) derechos humanos (1) Desiderio Navarro (1) desobediencia civil (1) dictadura (1) discriminación (1) disidencia (1) diversidad política (1) diversidad sexual (1) diversionismo ideológico (1) documental (1) Eduardo del Llano (1) Efecto de Halo (1) El camino del pueblo (1) El Círculo (1) El Sexto (9) elecciones cubanas (1) Engels (1) Equis Alfonso (1) Ernesto Juan Castellanos (1) Ernesto Menéndez-Conde (2) Ernesto Santana (3) escaramuzas literajeras (12) Espacio Aglutinador (9) espacio alternativo (1) espacio autónomo (2) espacios alternativos (6) espiritualidad (1) esquizoanálisis (12) Estado de Sats (24) evolución (2) exilio (1) Ezequiel Suárez (1) Fábrica de Arte (1) FAC (1) fernando pérez (1) Festival del Nuevo Cine de La Habana (3) Festival Rotilla (1) Fidel Castro (4) Fito Páez (1) flyers (1) food (1) formar lío (5) fotofilia (118) fotografía cubana contemporánea (1) FreeAlcantara (1) FreeElSexto (3) freeinternet (1) freeRodiles (28) friendship (15) futuro (1) Gabriela García (1) gatos (4) Gilles Deleuze (1) Giselle Victoria (1) gorki (11) Gorki Águila (3) gorki free (13) graffiti habana (10) green revolution (3) guamañanga (5) Habana (1) Hamlet Lavastida (3) Hander Lara (1) Hannah Arendt (1) Hanny Marín (1) Hebert Domínguez (1) historia (1) homosexualidad (1) HRF (1) ICAIC (2) identidad (1) injusticia (1) instar (2) instituciones (1) inteligencia (1) inxilio (1) Iran (4) Isabel Santos (1) Isbel Alba (1) Janler Méndez (1) Jorge Alberto Aguiar Díaz (3) Jorge Carpio (4) Jorge Enrique Lage (2) Jorge Fernández (1) Jorge Ferrer (1) José Martí (2) Juan Antonio García Borrero (1) Juan Carlos Cremata (2) Juan Carlos Tabío (1) Kiko Faxas (1) klínica de jaad (14) krónicas jaadianas (7) kultural promotion (2) La Babosa Azul (1) La Habana (9) La Noria (1) La Pared Negra (1) lapolítik (17) las entradas de Yoani (7) las ideas democráticas... (5) Laura de la Uz (1) Lázaro Saavedra (2) Léa Rinaldi (1) Leandro Feal (1) Lech Walesa Institute (1) Legna Rodríguez Iglesias (3) Legna Rodríguez Iglesias (1) leo brouwer (1) Leonel Mokarzel (1) Lesmes Carroza (1) Lester Hamlet (1) ley de cine (1) Lezama (4) Lia Villares (15) libertad (6) libertad de creación artística (1) libertad de expresión (3) Lisandra Ramírez (1) literatura (1) literatura cubana contemporánea (17) literatura menor (15) literaturas menores (41) Lizabel Mónica (4) Los papeles de Don Cógito (1) los-envíos-de-un-bloguero-independiente-que-vive-en-la-habana (7) lospornoinaction (37) Luis Alberto García (1) Luis Felipe Rojas (1) Luis Manuel Otero Alcántara (2) Luis Trápaga (54) Lynn Cruz (2) lyrics (6) Maikel Domínguez (1) Maldito Menéndez (3) Maleconazo (1) Marcel Márquez (1) Marcos Antonio Díaz Sosa (1) María Villares (1) Mariela Castro (1) Marilyn Solaya (1) MDC (2) medicina (1) Medusa (1) metalengua?je (6) Mia Unverzagt (4) Michel Matos (1) miedo (2) Miguel Coyula (3) Milan Kundera (1) MINCULT (4) Ministerio de Cultura (2) Miriam Celaya (1) mis hermanas (4) muestra joven (1) Museo Nacional de Bellas Artes (3) music lovers (1) música (1) nación (2) no castro no problem (1) nosotras (1) noticias (1) Octavo Cerco (1) Ofelia Acevedo (1) OLPL (3) olpl/lunes/de/postrevolucion/ (13) Omni Zona Franca (2) oposición (1) orgullo gay (2) Orlando Gutiérrez Boronat (1) Orlando Luis Pardo Lazo (3) ostracismo (1) Oswaldo Payá (2) Otari Oliva (3) P350 (1) Pablo Milanés (1) painting (2) País de Píxeles (1) Palabras a los intelectuales (2) Paolo Titolo (1) Papa (1) pasaporte cubano (1) patria (1) Pável Giroud (1) persecusión (1) Perséfone Teatro (1) Perseo (1) piedras pintadas (1) piedritas (1) pinchitas (5) pintura cubana (2) plebiscito (2) PNR (1) poesía (66) PoesiaSinFin (3) política cultural (1) politics (1) pope (1) Porno Para Ricardo (5) postciclónico (8) PPR (1) precios (2) presos de conciencia (1) prohibición de salida (1) Proyecto Heredia (1) Proyecto Varela (1) punk cubano (1) Rafael Alcides (2) Rafael Villares (4) Raúl Castro (1) Raúl Flores Iriarte (4) Reina María Rodríguez (1) represión (23) resposabilidad social (1) revolución cubana (1) Rocío García (1) Roladando Pulido (1) Román Gutiérrez (1) Rosa María Payá (4) S.E. (1) salud pública (1) Samuel Riera (1) Sandra Ceballos (12) Sandra Cordero (1) Sandra Vigil Fonseca (1) Seguridad del Estado (6) Senel Paz (1) ser humano (1) serie_cables (1) serie_pies (14) símbolos patrios (1) sk4dron patriota (1) skaters (1) sociedad civil (21) Soleida Ríos (1) solidaridad (1) solidarity (1) solidarityshorts2014 (1) songs (1) subterranean music (27) sueños (1) Susana Pilar Delahante (1) Suyai Otaño (9) Tania Bruguera (16) Tatiana Mesa (1) teatro independiente (1) teatro Kairós (1) textospAqué (12) The Voice Project (1) this-world-go-crazy (2) Tibet (1) tiranía (1) totalitarismo (4) transexualidad (1) Traza (1) tvset (1) Ucrania 2013 (1) UMAP (2) unidad (1) Universidad de La Habana (1) Varsovia (1) Venezuela (1) Vera Chytilova (1) víctimas remolcador ¨13 de marzo¨ (1) Víctor Fowler (3) videitos-slides (21) video (1) videojuegos (2) violencia (1) Virgilio Piñera (2) Walfrido López (1) Wilfredo Vallín (1) Wiskelmis Rodríguez (1) y-ojalá-no-falten-los-amigos-a-la-hora-de-tomar-el-vino (5) Yanahara Mauri (1) Yanelys Núñez (2) Yeny Casanueva (1) Yoani Sánchez (2) Yornel Martínez (1)

Libertad para Danilo

Showing posts with label Castro. Show all posts
Showing posts with label Castro. Show all posts

Apr 3, 2018

Nos persiguen por defender la libertad


Reclamo colectivo para denunciar el robo de la Seguridad del Estado a casa-galería El Círculo 

La casa-galería El Círculo (https://goo.gl/maps/vtG4EHTVtPu) es un espacio doméstico, un estudio artístico de la escena alternativa cubana, autónomo, sin ánimos de lucro, abierto al público interesado, a quien la Seguridad del Estado en repetidas ocasiones ha impedido la entrada a los últimos eventos culturales que hemos realizado, como la proyección del documental Nadie, de Miguel Coyula y las obras de teatro Los enemigos del pueblo, monólogo de Lynn Cruz (Teatro Kairós) y Psicosis, unipersonal de Iris Ruiz (Perséfone Teatro de Adonis Milán), durante la XIX edición del festival internacional independiente Poesía Sin Fin; quebrantando, entre innumerables artículos de derechos humanos, civiles y culturales, el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y el artículo 15 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Estas son algunas de las razones para unir tu voz al reclamo por la devolución inmediata del patrimonio de la casa-galería El Círculo por parte de los agentes actuantes: el Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), militares y paramilitares, con la complicidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y dos testigos “civiles” (“factores” del Comité de Defensa de la Revolución. CDR), al amparo del Ministerio del Interior de la República de Cuba, centrándonos en su principal responsable, la teniente coronel Kenia María Morales Larrea de la contrainteligencia militar; en el registro ilegal y ocupación de bienes arbitraria, cometidos contra los artistas Lia Villares y Luis Trápaga el 2 de febrero de 2018, en represalias a nuestro activismo y manifiesta ideología verdaderamente revolucionaria, pues todo lo que hacemos es porque queremos cambiar lo que debe ser cambiado.
Nos pronunciamos contra la injusticia de que todos nuestros archivos con información estrictamente personal nos fueran arrebatados en un flagrante robo de la contrainteligencia militar, como castigo individual y escarmiento público. En impune violación a derechos tan elementales como la privacidad, la intimidad, la integridad física, la libertad de movimiento, la libertad de expresión y la libertad de información. Exigimos garantías de no repetición y reclamamos que Cuba deje de ser estado miembro del Consejo de Derechos Humanos en las Naciones Unidas, en tanto no se comprometa a cabalidad con los tratados internacionales antes mencionados, continúe criminalizando la opinión crítica y no respete nuestro legítimo derecho a ser parte de la vida cultural cubana y continúe sus ataques desmedidos contra los disidentes, mediante el abuso de poder y la discriminación.
  1. Porque es un abuso de poder de un gobierno contra ciudadanos libres de delito.
  2. Porque es una violación a la libertad de creación artística y a los derechos culturales, al ejercicio legítimo de nuestro derecho a participar en la vida cultural, íntimamente relacionado con el derecho a la indispensable libertad para la actividad creadora, que obligan al Estado a eliminar la censura de las actividades culturales, de las artes y otras formas de expresión.
  3. Es además una invasión a la privacidad y un robo flagrante de la propiedad intelectual y la información personal de dos artistas que únicamente hemos cometido el crimen de pensar y crear libremente, al margen de las instituciones culturales, que nos excluyen, demonizan y segregan, por motivos estrictamente políticos.
  4. Es el intento desesperado de la dictadura de silenciar las voces incómodas de los artistas independientes, que amenazan la fachada aperturista que se vende en los "intercambios culturales", donde el arte oficialista autorizado, muestra precisamente su inflexibilidad e intolerancia, durante la larga coda de una política cultural cerrada, basada en el control totalitario: Dentro de la revolución, todo; contra la revolución, ningún derecho (F.Castro, discurso Palabras a los intelectuales, Biblioteca Nacional, 1961)
  5. Cuando censuran a un artista, nos censuran a todxs.
Si permitimos que le pase a uno, estaremos preparando el terreno para que ocurra, con más frecuencia y con nuestro consentimiento, a un mayor número de víctimas.
El silencio te hace cómplice: ayúdanos a crear un precedente y proteger así a los artistas independientes cubanos, de la intolerancia y la impunidad de las autoridades y los censores fundamentalistas en la isla.
Para garantizar el disfrute pleno de nuestros legítimos derechos con las garantías, la seguridad, tranquilidad y respeto necesarios para ejercer con total libertad nuestra creación artística, en nuestro país, sin la humillante censura y sin la discriminatoria política migratoria que, por último, nos excluye e inmoviliza.
Ayúdanos a visibilizar, con este caso tan claro de despotismo y censura totalitaria, la falta de libertades esenciales en la que vivimos lxs cubanxs, por más de medio siglo, bajo la tiranía castrista, que desprecia toda expresión de arte libre y a los artistas cubanos independientes.


Feb 5, 2018

Defender la libertad no es un oficio


foto Maria Matienzo

El golpe bajo de un registro súbito a un disidente, orquestado por efectivos de la contrainteligencia "con el objetivo de ocupar objetos de procedencia ilícita" y acusarnos así con un cargo o delito común ("actividad económica ilícita") aunque se trate únicamente de motivos políticos, es solo un escarmiento a los más cercanos, involucrados o no en esa "actividad subversiva" que ellos dicen que realizas "ilegalmente", -que todo tu trabajo se basa en "material de contenido CR" ("contrarrevolucionario")- y es además una burla descarada/descarnada a todas aquellas manos solidarias que pese a todo nos siguen ayudando.

Defender la libertad no es un oficio, es un principio. Elevar nuestra dignidad pisoteada y continuar el camino, y hacerlo además con la ayuda desinteresada de personas comprometidas con los derechos humanos, con la verdad, la libertad y la democracia, con los principios más básicos de humanidad, no es cuestión de discursos bonitos ni alegatos políticos: vivir siendo perseguidos y atacados por un aparato de contrainteligencia represivo, es el sacrificio que nos toca pagar de manera compartida por aspirar a esa libertad más fundamental, con la conciencia limpia frente a la aparente ventaja de la impunidad y la prepotencia del esbirro.

La ignorancia o la incomprensión, el temor, los prejuicios, nos han hecho una sociedad conforme e inferior, con una estructura económica esclavizada, dependiente, con la herencia colonial que nos hizo débiles y cobardes: una mentalidad hecha para el servilismo. Contados somos los que resistimos y nos pronunciamos abiertamente en contra de un sistema que se disfraza de izquierda socialista en nombre de la soberanía nacional y no hace otra cosa que aplastar con la injusticia más atroz a sus propios ciudadanos, negándoles todo sueño de prosperidad y de futuro.

Es el precio. Para vivir en tu hogar, sin la tranquilidad que un concepto de hogar debe llevar: pues de pronto es invadido por esos personajes oscuros, esos esbirros ávidos de hurgar minuciosamente en cada detalle íntimo de tu vida, trasladando el operativo excesivo que te han hecho numerosas veces -sitiándote, acosándote y amenazándote por tratar de vivir plena y libremente, por respirar, por existir casi- todo eso ahora dentro de tu casa: un desfile de ajenos despreciables transitando tus espacios privados, revolviendo y fotografiando cada apunte, cada papel hallado, no importa si es tu literatura, tus diarios, tu correspondencia personal; cada rincón es allanado y vaciado con despotismo y prepotencia, con toda la impunidad del que se sabe poderoso y con la falta de ética y de respeto más radical.

Ese hogar ahora ya te resulta inhóspito, te da asco hasta descansar donde antes manos invasoras "ocuparon" todas tus cosas, tus medios para expresarte a través del arte, tus proyectos creativos hechos polvo, eso que ellos insisten en llamar "proyecto enemigo en contra de los intereses generales de la nación", porque tú no eres pueblo, no eres nada (como le decía la pueblerina Daisy Granados al Sergio de Memorias del subdesarrollo), estás siendo expulsada de esta isla bajo el pretexto incluso, cobarde justificación, de una "restricción de salida" desde hace nueve meses, aunque desde hace años violan uno tras otro todos tus derechos, y ahora por último te roban tu intimidad y te inmovilizan todavía más, hasta el fondo de ese laberinto ya totalmente recorrido tantas veces hasta la extenuación.

Los totalitarismos no admiten críticas, ni desafectos, ni partidos que hablen de pluralidad e inclusión. Ni mucho menos personas interiormente libres. Por eso nos hacen al final protagonistas incuestionables de los tiempos críticos, infinitamente oscuros.

Víctimas de su propio infantilismo con sus eufemismos lingüísticos, se ridiculizan ellos mismos y escriben cosas como "20 folletos con dibujos de dos cerdos subversivos" y hacen constar con la más absoluta desfachatez el objetivo real de su afanosa búsqueda, de su perruno rastreo.

No contentos con la humillación "positiva" que los deja medio satisfechos, nos encierran en calabozos donde escriben "CR" en el motivo del acta de detención, todo ejecutado de la manera más arbitraria, esgrimiendo estar actuando bajo los estatutos de una supuesta legalidad, bajo el amparo de una ley absurda y ridícula que demuestra su insensatez con cada preso de conciencia, con cada persona injustamente encarcelada.

En los calabozos somos despojados ahora ya hasta de los anillos, aretes y cordones de zapatos. Aquí ya ahora sí no tenemos nada más que perder. No tenemos necesidad alguna de alimento o líquido pues nos sigue alimentando e hidratando nuestro sentido humano de libertad interior, nuestra fuerza de espíritus libertarios y transparentes. Nuestra entrega al deseo más fuerte de todo ser humano. Al grito desgarrado pero verdadero de seres libres, cuya verdad queda reflejada justo tras esos barrotes, incapaces de contenernos.

La Habana
Febrero 5 2018

Dec 26, 2016

Tania Bruguera: Patria y Libertad


Hoy Cuba entra en una nueva etapa, una etapa que requiere que pasemos de la anécdota
al dato histórico, del rumor a la investigación, de las pasiones a los hechos, de lo
simbólicamente asumido a lo concretamente realizado.

Ha llegado el momento de pedir que se abran los archivos, que se sepa hasta dónde una
verdad fue construída y hasta donde una victoria fue ganada, que podamos contar con
certeza nuestros muertos por el mundo, podamos entender nuestros avances sociales y
que sepamos qué acuerdos toma el gobierno en nuestro nombre.

El pueblo Cubano tiene derecho a saber su historia, toda y a poder sacar sus propias
conclusiones.

Hoy los cubanos han dejado de ser niños que esperan órdenes.

Pero no aceptar que nos subestimen requiere entender el sentimiento de los otros, de los
que piensan y sienten diferente a uno, es entender que no vas a tener siempre la razón y
que discutir no es para ganar sino para aclararse las ideas y para ponerlas a
consideración.

Tenemos que parar de pensar que nuestros sentimientos son los únicos válidos porque el
proyecto de La Revolución ha sido una experiencia diferente para cada uno de nosotros y
todas por ser experiencias han sido válidas, hay cosas que rescatar y cosas que eliminar.
Sería mucho más interesante ver cómo se ha procesado la experiencia, que se ha hecho
con ella, en vez de negarle a alguien lo que siente.

Tenemos que empezar a decir que no a lo que no nos parece bien, a lo que no nos hace
sentir limpios y honestos aunque esto nos lleve a perder una posición de privilegio, porque
ningún dinero, ninguna oportunidad profesional, ningún comfort material se compara con
sentirse libre con poder decir lo que uno piensa, sin miedo.

Pero el proyecto de vida que podemos crear a partir de ahora sólo es posible si dejamos
de tener doble moral, si dejamos de decir una cosa para unos y otra para otros.

Tenemos ante nosotros un momento único en el que defender no a un gobierno o una
oposición, sino donde crear todos juntos una visión para Cuba, que no sea extrema de un
lado o de otro sino que sea una compilación de todas nuestras visiones.

Es el momento de crear una infraestructura legal que incluya el respeto a la diferencia de
opinión y que no permita nunca más el odio político. Donde un gobierno no tenga control
de los afectos de sus ciudadanos sino que sea un espacio donde encontrar decisiones
justas e inclusivas.

Es el momento de crear una infraestructura política que garantice que nunca más exista
un presidente que tenga todos los poderes como ha sucedido en Cuba tres veces desde
1902 y piense que sabe mejor que nadie qué es lo correcto para todos.

Es el momento de crear una infraestructura social y cívica que incluya a todos, que
incluya los derechos para todos, que incluya el disentir como un derecho ciudadano, que
incluya una alfabetización cívica.

Es el momento de crear una infraestructura emocional que dé espacio para entendernos,
una estructura que no permita que nada nos horrorice o nos minimice.

Una estructura que permita la solidaridad y la privacidad, los derechos personales y los
derechos sociales, donde la vida que quieres es respetada pero es también un esfuerzo
conjunto, una estructura que permita las verdades y las demandas que tienen todos: la
mayoría pero también la minoría.

Un lugar donde exista la utopía humanista pero nunca más la paranoia ciudadana.
Donde las emociones no interrumpan lo justo.

Hoy empieza el verdadero trabajo de todos los cubanos: hacer un balance de lo que
queremos rescatar y lo que queremos cambiar, es el momento para dejar de decir
nuestras esperanzas en voz baja, es el momento de no sentir miedo.

El mejor homenaje que podemos hacerle a nuestra patria y a nosotros mismos, es no ser
nunca más sumisos, es nunca más ser una nación cínica, nunca más una nación donde
hayan varias categorías de cubanos, ni una nación de donde haya que irse; sino un lugar
donde la vida sea un acto digno del que estamos orgullosos.

Poner el amor, la familia, la amistad por encima de la ideología es la única manera en la
que Cuba podrá ser de nuevo patria.

¡PATRIA Y LIBERTAD!

Ver declaración en video aquí
•Contacto para Comunicación: info@artivismo.org
•Más información sobre INSTAR: www.artivismo.org
•FanPage INSTAR: https://www.facebook.com/InstitutoArtivismo
=======

Homeland and Freedom
By Tania Bruguera, Director of INSTAR

Today in Cuba, we start a new phase, a phase that requires us to transition (shift) from an
anecdote to historic data, from rumor to research, from passion to facts from what was
symbolically assumed to what was actually done.

Time has come for us to ask for that archives be opened, to know how many truths were
manufactured and to what extent victories were achieved, to know with certainty how
many Cubans have died around the world, to understand what social progress we have
made and to learn which agreements the government has made on our behalf.

The Cuban people have the right to know its history, all of it, and be able to draw their own
conclusions.

Today Cubans have stopped being children waiting for orders.

However, refusing to be underestimated requires understanding other people’s feelings,
those that think and feel differently. It means understanding that we are not always right
and that the goal of discussion is not to win arguments but to clarify our ideas and send
them out for consideration..

We need to stop thinking that only our feelings are valid because the project of The
Revolution has been a different experience for each and every one of us, and since they
were experiences, all of them are valid. There are things to rescue and things to remove. It
would be more interesting to see howpeople have dealt with their experiences, what they
have done with them, instead of denying someone to feel in their own terms.

We need to start saying “no” to the things we don’t like, to the things that keeps us from
feeling clean and honest, even if this means losing a privileged position, because there’s
no money, no professional opportunity, no material comfort that can be compared to
feeling free, to being able to speak one´s mind.

But the life project that we can create from now on is only possible if we allow ourselves to
stop having double standard ethics, if we stop telling something to some people and then
something different to others.

We have an exceptional moment before us, not to defend a government or a position, but
to create all together a vision for Cuba; one that is not biased to either extreme, a vision
that can be a compilation of all our points of view.

It is the time to create a new legal infrastructure that includes respect for different opinions
and stops political hate forever, that ensures that citizens’ preferences cannot be
controlled by the government; that can be a space for fair and inclusive decisions.

It is the time to create a political infrastructure that guarantees that never again a president
can hold all powers. This has happened 3 times in Cuba since 1902. There should never
be another president who thinks he knows better than anyone, and what is better for us all.

This is the time to create a civic and social infrastructure that includes everyone, that
includes rights for everyone, that includes political dissent as a civic right, that includes
civic literacy.

It is the time to create an emotional infrastructure that nurtures room for mutual
understanding, a structure that does not allow anything to horrify or minimize us.
A structure that allows solidarity and privacy, individual rights and social rights where the
life we want to have is respected but also represents a common effort; a structure that
allows truths and claims from everyone, the majority but also the minority. A place where a
humanist utopia exists but never again paranoia among its citizens, where emotions don’t
compromise what is fair.

Today, there is a real task for Cubans to complete: to balance what we want to rescue and
what we want to change. It is the time to stop whispering our hopes, it is time to stop being
afraid.

The best way to honor our homeland and ourselves is not being submissive, not being a
cynical nation, never again being a nation with different classes of Cubans, nor a place
from where to leave, but a place where life is a dignifying act we are proud of.
Placing love, family and friendship above ideologies is the only way Cuba will be a nation
again.

HOMELAND AND FREEDOM!

See video statement here

•Contact for Communications: info@artivismo.org
•For more information about INSTAR: www.artivismo.org
•INSTAR FanPage: https://www.facebook.com/InstitutoArtivismo

#INSTAR
Where your ideas become civic actions.
Donde tus ideas se convierten en acciones cívicas.

May 31, 2015

Introducción a la censura castrista


Este texto lo hice cuando fui invitada a recibir el Václav Havel International Prize for Creative Dissent a Danilo Maldonado El Sexto, en el 2015 Oslo Freedom Forum, aunque en ese momento solo leí su carta desde la prisión de Valle Grande, preparé esta introducción para esa ocasión. El Sexto fue liberado el 20 de octubre de ese mismo año. 

En 1961, Fidel Castro convocó a los intelectuales a una reunión extraordinaria en la Biblioteca Nacional. Debía discutir con ellos seriamente a raíz de la censura de un corto audiovisual hecho por dos jóvenes cineastas donde se mostraba una Habana trasnochada y llena de vicios, con rezagos del espíritu burgués.
Ese día, revólver sobre la mesa, manifestó su célebre frase: “Dentro de la Revolución: todo, contra la Revolución: ningún derecho”. Castro parafraseaba a Mussolini quien había dicho algo muy similar hacia 1925 en la Scala de Milán: «La nostra formula é questa: tutto nello Stato, niente al di fuori dello Stato, nulla contro lo Stato».
Fidel Castro, Palabras a los intelectuales, 10 de junio de 1961
“Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada. Contra la Revolución, nada, porque la Revolución tiene también sus derechos; y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir. Y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie —por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera— nadie puede alegar con razón un derecho contra ella. Creo que esto es bien claro.
¿Cuáles son los derechos de los artistas y de los escritores, revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho.”
De este pasaje central de Palabras a los intelectuales (1961) se desprendían tres premisas básicas de la política cultural cubana: 1) la censura es un “derecho” del Estado; 2) el gobierno y sus dirigentes tienen el deber de clasificar a los escritores y artistas en “revolucionarios”, “no revolucionarios” y “contrarrevolucionarios”; 3) los límites de la libertad de contenido, trazados por el Estado, se aplican a todos los intelectuales, incluidos los revolucionarios. Desde los años sesenta, no sólo los “no revolucionarios” sino muchos escritores y artistas identificados con el proyecto político en el poder y con sus principales líderes, fueron vetados o temporal o definitivamente segregados de las instituciones culturales del país. 
Cercar oficialmente el pensamiento distinto ha sido la práctica más común en los sistemas totalitarios. De esta forma los grupos y las publicaciones culturales independientes fueron anuladas en los 2 primeros años de iniciado el proceso social llamado “Revolución cubana”.
Apropiándose del viejo argumento del dictador italiano, en su panfleto “Palabras a los intelectuales”, Fidel Castro sembró una amenaza directa e incuestionable en todos los creadores. La autocensura vestida de terror pasó a ser entonces compañía inseparable de los artistas y escritores cubanos.
En Cuba no sobran los artistas contestatarios, hablamos de un país donde la Constitución de la República es muy explícita desde que fue reformada (anticonstitucionalmente) en el año 2002: su carácter socialista es irrevocable, lo que nos perpetúa en el círculo vicioso del silencio forzado.
Puede resumirse en pocas palabras: todo lo que sea en contra de la Revolución, pues ha de ser, por ley, anticonstitucional, eternamente.
Es libre la creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la Revolución, contradiciéndose a continuación: Las formas de expresión en el arte son libres.
Constitución de la República CAPÍTULO V: EDUCACIÓN Y CULTURA. ARTICULO 39/ inciso (ch)
Esta contradicción refleja las limitaciones impuestas a la libertad de expresión en Cuba, donde la libertad artística está subordinada a la ideología oficial del Estado. Esto implica que cualquier obra que critique o desafíe los principios de la Revolución está prohibida, resultando en una libertad condicional y un control ideológico sobre el arte. Para los artistas, esto significa autocensura y alineación con los valores revolucionarios para evitar represalias, promoviendo un ambiente de vigilancia y mordaza.
Por el contrario, en el contexto del arte, se usa mucho la frase "la forma no importa, lo importante es el contenido" que enfatiza que el valor de una obra radica en su mensaje o significado más que en su presentación estética. Aplicada a la situación cubana, esto subraya que aunque se permita libertad en las formas de expresión, lo que realmente importa y es controlado es el contenido, observación que refuerza la contradicción y las limitaciones en la libertad artística en Cuba, demostrando que la verdadera libertad de expresión está supeditada al control del contenido ideológico.
En Cuba los espacios públicos están vetados para los ciudadanos. En las calles cubanas suelen escribirse lemas comunistas al estilo de Fidel es el pueblo, Esta calle es de Fidel o Patria o Muerte. Dicho de este último, ideado por el argentino Ernesto Guevara para sustituir al original Patria y Libertad. En El hombre y el socialismo en Cuba, Guevara dictaba que los artistas eran culpables por naturaleza: “La culpabilidad de muchos de nuestros intelectuales y artistas reside en su pecado original: no son auténticamente revolucionarios. Las nuevas generaciones vendrán libres del pecado original”. (El hombre y el socialismo en Cuba, Editora política, La Habana, 1988, pag.23).
En Palabras a los intelectuales, Castro ponía el tema sobre la mesa sin tapujos, luego de que el escritor Virgilio Piñera, casi sumido desde ese momento en el ostracismo venidero, expresara el temor colectivo. La respuesta a tal enfrentamiento de los mal agradecidos intelectuales: “La gran preocupación que todos nosotros debemos tener es la Revolución en sí misma. ¿Es que creemos que la Revolución no tiene peligros? ¿Cuál debe ser hoy la primera preocupación de todo ciudadano? ¿La preocupación de que la Revolución vaya a desbordar sus medidas, de que la Revolución vaya a asfixiar al arte?” (Palabras a los intelectuales, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura, 1961, Año de la Educación, Pág 6). Después de este discurso podemos asumir la “normalización de la censura”, transferida del campo socialista soviético. Una expresión propia, individual, ya no tendrá cabida en la construcción de la sociedad revolucionaria: solo la propia Revolución tiene derecho a la existencia, y a la publicidad.
Se trazaba la política cultural revolucionaria, clasificando a los artistas en revolucionarios y contrarrevolucionarios y silenciando a estos últimos. En Cuba, como en cualquier otro régimen del socialismo real, la censura es un recurso del Estado, inscrito en la Constitución, el Código Penal y las leyes. (Rafael Rojas, Breve historia de la censura en Cuba)
Los mecanismos represivos contra la cultura crítica se mantienen intactos 59 años después. Contados son los artistas que desafían abiertamente al gobierno: grafiteros que se atreven a pintar sus propias expresiones en muros destinados únicamente a eslóganes políticos, o artivistas como Tania Bruguera que convocan al pueblo a un micrófono abierto en la otrora Plaza Cívica, hoy Plaza de la Revolución, donde solo pueden tener lugar las masivas marchas nada espontáneas los días de celebración nacional. Atreverse trae serias consecuencias: persecución, amenazas, intimidación, decomisos, multas, prohibición de salida al exterior y directamente, calabozo. Sin contar el daño sicológico y emocional que todas estas medidas disciplinarias conllevan. El grafitero Danilo Maldonado, conocido como El Sexto, cumplió 10 meses de prisión por intentar expresarse, y más recientemente Yulier P., reconocido artista que llegó a tejer inútiles lazos con las instituciones encargadas de fiscalizar la expresión artística, como la Asociación Hermanos Saíz, enfrenta una sentencia si no se apura en comprar grandes cantidades de pintura negra para pintar sobre todos sus murales extendidos por toda la ciudad, en un ultimátum policial de un plazo de 7 días: el artista obligado a borrar su obra, a anularse no ya como persona, si no su propia creación, un aberrado castigo que el propio artista considera una grave humillación.
No existe procedimiento para notificar o solicitar autorización para realizar una protesta, ni recursos legales para apelar las decisiones discriminatorias. No obstante, son frecuentes los desfiles por céntricas avenidas, convocadas y organizadas por el propio gobierno con un marcado carácter político-ideológico. Las restricciones impuestas por el estado a este derecho constitucional de reunión y manifestación pacíficas, no están provistas en una ley.

Existe el delito de “propaganda enemiga”, aplicable a cualquier escritor o artista —dos meses estuvo encarcelado, sin debido proceso, El Sexto, por escribir la frase “Se fue”, el día de la muerte de Castro en los bajos del hotel Habana Libre—, los artículos 53 y 54 del texto constitucional vigente establecen que las “libertades de palabra, prensa, reunión, manifestación y asociación” se “reconocen” siempre y cuando se practiquen “conforme a los fines de la sociedad socialista” y se ejerzan en los “medios” que ofrece el Estado. No es extraño que, bajo esa estructura constitucional, se produzca la anomalía, desde cualquier perspectiva democrática, de considerar la censura como un derecho y no como un privilegio del poder. (Rafael Rojas)
Ayer encerraron a El Sexto. A Tania. Hoy amenazan con calabozo al artista callejero Yulier P si no borra sus murales. Su atrevida acción artística (socialmente comprometida) pretendía tomar ese espacio público prohibido para todos. Una intervención callejera, a falta de galerías y espacios para voces independientes a esa Revolución que terminó asfixiándolos a todos, como vaticinara Castro en aquellas tan tempranas Palabras dedicadas con precisión a los artistas e intelectuales cubanos, porque, como es lógico, todo proceso revolucionario debe generar sus mecanismos de exclusión.
Los gobiernos no deben controlar el arte y a los artistas, sino protegerles. El artista tiene derecho a crear la obra que quiere crear, sin límites. La sociedad tiene el derecho a que sus espacios públicos sean espacios para la creatividad, para la expresión artística; porque son también espacios colectivos de conocimiento y de debate. El espacio público pertenece a la sociedad cívica no a gobiernos, corporaciones o instituciones religiosas. La libertad de expresión artística debe prevalecer a pesar de las presiones, de los chantajes emocionales, de la censura y de la autocensura. El artista debe ser respetado y valorado por pasar por ese proceso tan difícil. La censura artística no sólo afecta al artista sino a la comunidad, porque sienta un tono de miedo y crea una autocensura con respecto al pensamiento crítico. El artista también tiene el derecho a ser comprendido desde la complejidad de su disentir. Un artista no debe ser juzgado primero y discutido después. Un artista no debe ser encarcelado por proponer una realidad "otra", por compartir sus ideas. El artista tiene derecho a ser un artivista (parte artista/parte activista), porque es una parte activa de la sociedad civil, porque el arte es un espacio seguro desde donde debatir, interpretar y educar y ese espacio hay que defenderlo.

 Manifiesto sobre los derechos del artista, Tania Bruguera 

Manifiesto sobre los derechos del artista" Palabras leídas en 'Expert Meeting on Artistic Freedom and Cultural Rights,' Reunión organizada por el Rapporteur especial en el campo de los derechos culturales Sra. Farida Shaheed y la oficina de alto comisionado para los Derechos Humanos Sra. Mylène Bidault. Sala # 21, Palais des Nations, sede de la Organización de Naciones Unidas. Ginebra, 6 de diciembre, 2012.

Introducción Manifesto Libertad Artística - Tania Bruguera 11 nov. 2013

Tania Bruguera Manifesto on Artists’ Rights

Art is not a luxury. Art is a basic social need to which everyone has a right.

Art is a way to build thinking, of being aware of oneself and of the others at the same time. It is a methodology for the search of a here and now in constant transformation.

Art is an invitation to question; it is the social place of doubt, of wanting to understand and of wanting to change reality.

Art is not only a statement of the present, it is also a call for a better future. Therefore, it is a right not only to enjoy art, but to be able to create it.

Art is a common good that does not have to be understood in its totality.

Art is a space of vulnerability from which what is social is deconstructed to construct what is human.

Artists not only have the right to disagree, but the duty to do so.

Artists have the right to disagree not only with affective, moral, philosophical, or cultural aspects, but also with economic and political ones.

Artists have the right to disagree with power, with the status quo.

Artists have the right to be respected and protected when they dissent.

The governments of nations in which artists work have the obligation of protecting the right of artists to dissent because that is their social function: to question and address what otherwise is too sensitive to confront.

Artists also have the right to be understood in the complexity of their disagreement. Artists should not be judged but discussed. And certainly artists should not be put in jail for proposing an “other” reality, for sharing their ideas, for wanting to strike up a conversation on the way the present unfolds. If the artist proposal is not understood, it should be discussed by all, not censored by a few.

Governments, corporations, and religious institutions too easily declare, if one publicly expresses and manifests differently from those in power, that one is irresponsible, wanting to use guilt and incite the masses to violent reactions as their best defense strategy instead of processing criticism and making a call for public debate. There is nothing that justifies the use of violence against an idea or the person that proposes it.

Governments have the duty to provide a space for self -criticism in which they are accountable for their actions, a space where the people can question them. No government is infallible; no human being—even if elected—has the right to talk for all citizens. No social solution is permanent and artists have the opportunity and the duty to propose the imaginary of other social alternatives, of using their communication tools from a space of sensitive responsibility.

Governments must stop fearing ideas.

Governments, corporations (contemporary alternative governments), and religious institutions are not the only ones with a right to build a future; this is the right of citizens, and artists are active citizens. That is why artists have the right and the responsibility not only to think up a different and better world, but to try to build it.

Artists have the right to be artivists (part artists/part activists), because they are an active part of civil society, because art is a safe space from which people can debate, interpret, construct, and educate. And this space must be defended because it benefits all; art is a social tool.

Governments should not control art and artists. They should protect them.

Artists have the right to create the work they want to create, with no limits; they have the duty to be responsible without self-censure.

Society has the right for public spaces to be spaces for creativity and artistic expression, since they also are collective spaces for knowledge and debate. Public space belongs to civic society, not to governments, corporations, or religious institutions.

Freedom of artistic expression does not emerge spontaneously; it is something one learns to reach by leaving behind pressure, emotional blackmail, censorship, and self-censorship. This is a difficult process that should be respected and appreciated.

Artistic censorship not only affects artists but also the communities they inhabit. It creates fear and self-censorship in them. It paralyzes the possibility to exercise critical thinking.

Art is a complex product without one single and final interpretation. Artists have the right to not have their oeuvre reduced or simplified as a schematic that can be manipulated by those in power to consequently result in public offenses they can direct to the artists so as to invalidate their proposals.

The right to decide the value of an artistic statement is not a right of those in power. It is not the right of governments, or corporations, or religious institutions to define what art is. It is the right of the artists to define what art is for them.

In order to create a space for dialogue and the protection of works of art that question established ideas and realities, governments should provide educational platforms from which artistic practice may be better understood.

In moments of high sensitivity (wars, legislative changes, political transitions), it is the duty of the government to protect and guarantee dissident, questioning voices because these are moments in which one cannot do away with rationality and critical thought and it is sometimes only through art that some ideas can emerge and make a public appearance. Without dissent there is no chance for progress.

Socially and politically committed artists talk about difficult moments, deal with sensitive topics, but, unlike journalists, they have no legal protection when doing their work. Unlike corporations, they have no significant economic backing. Unlike governments, they have no political power. Art is a social work based on a practice that makes artists vulnerable and—as is the case with journalists, corporations, and governmental or religious institutions—artists have the right to be protected because they are doing a public service.

We must be cautious of the increasing criminalization of socially committed artistic creation and the rationale of national security used to censure artists who dissent.

Many types of strategies are used for political censorship: direct political pressure on the artist; not accessing economic support; bureaucratic censorship that postpones production processes and marginalizes visibility by drawing artists away from circuits of legitimization and distribution; control of the right to travel. Sometimes “popular sensibility” is used as censorship, but all are a centralized decision for power not to be challenged.

On the other hand, there are artists who are internationally acknowledged and admired for being artivists in their countries of origin and who, at a given time, for one reason or another, migrate and establish themselves temporarily in other countries where they find a new type of censorship, a censorship that relegates, pigeonholes, and sets them inside a limited mental geography where they are only allowed to talk critically of the country they come from and not the country to which they have arrived. This is a situation of censorship where artists are relegated to being unidimensionally political: as political objects of use.

The process of discovering a different society, the inner negotiation one requires to understand the place to which one has arrived and the place one has left, is inherent in the contemporary condition, which is increasingly a migrant condition. This is a condition that artists embody and that they have the right to express. A national culture is the hybridization of the image those who do not live in the country have of it, as well as the one built by all of those present, day by day, in the place, no matter where they have come from before.


We cannot ask artists, whose work is to question society, to keep silent and resort to self-censure once they cross a territorial border.

Artists have the right not to be fragmented as human beings or as social beings.

Artistic expression is a space to challenge meanings, to defy what is imaginable. This is what, as times goes by, is recognized as culture.

A society with freedom of artistic expression is a healthier society. It is a society where citizens are allowed to dream of a better world where they have a place. It is a society that expresses itself better, because it expresses itself in its entire complexity.

There is no other type of practice in the public sphere providing the qualities of the space created by art; that is why this space must be protected.

Governments have the duty to protect all their citizens, including those who may be considered uncomfortable because they question government and what is socially established.

Critical thinking is a civic right that becomes evident in artistic practices. Therefore, when this is threatened we should not talk of censorship, but of the violation of artists’ rights.

# back to top

Jul 13, 2014

A propósito de la Acción mundial ‘Una Luz por los míos’: un ejercicio de la memoria colectiva





“El pasado no sólo está incorporado en el presente, también es construido por este”.

Michel Rautenberg
La ruptura patrimonial
Por: Isbel Alba Duarte
(Washingon, DC)

Entre el 12 y 13 de Julio pasados, en el marco de la Acción mundial 'Una luz por los míos', convocados por Estado de SATS para conmemorar el veinte aniversario de la masacre del hundimiento del transbordador '13 de Marzo' (La Habana, Cuba) —donde murieron 41 cubanos, 10 de ellos menores de edad—, un grupo de amigos y activistas realizamos una instalación artística en Estados Unidos. Los lugares elegidos fueron National Marina Harbor, en Georgetown y National Mall Reflecting Pool, ambos en Washington DC. El único criterio que nos llevó a elegir estos sitios fue la existencia de agua —pues así lo exigía el concepto de la instalación— y el fácil acceso a la misma.

En una primera fase, la presencia de un público diverso nos hizo inclinarnos por la marina. Nos habría gustado sumar a los presentes a nuestro homenaje. De esa forma habríamos podido cumplir un doble objetivo: integrarlos a la acción colectiva y ponerlos al tanto sobre un triste suceso de nuestra reciente historia nacional. Un hecho que el gobierno cubano —que tan hábilmente se desliza en los recintos académicos y se esmera en brillar en los medios de comunicación con su desfasado marketing— no ha logrado ocultar del todo. No es el caso de la masacre del río Canímar, por ejemplo y otras tantas víctimas que yacen sepultadas en el mar bajo un velo de siniestra confabulación orquestada desde el poder.

No contamos con las difíciles condiciones climáticas. Esa noche el viento —testigo mudo de la masacre veinte años atrás— estaba muy agitado. Eso nos llevó a culminar nuestro trabajo en The Reflecting Pool, lugar que aportó un efecto visual de mayor impacto y simbolismo a nuestra obra.

Maravillas del poder de convocación de las redes y la pasión de compartir un objetivo común, sin planearlo previamente los participantes de esa acción —como podrán apreciar en el video— resultamos ser representantes de diferentes tendencias ideológicas dentro del movimiento disidente cubano.

El impacto de los medios y las redes sociales en la construcción memorial

Desde el sábado pasado he seguido las redes sociales con atención. Son incontables las muestras de solidaridad de cubanos que desde todas partes del mundo encendieron una vela por el alma  de los desaparecidos aquella nefasta madrugada del 13 de julio de 1994, tal como pedían los carteles de Estado de SATS. Los blogs, las plataformas de la información y diarios virtuales que abordan el tema de Cuba también se hicieron eco de la acción. Incluso la prensa internacional (BBC Mundo, El Nuevo Herald, entre otros) publicó artículos que subrayan la impunidad —tras veinte años— de quienes cometieron esta masacre denunciada por Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Algunos comentarios en estas plataformas vuelven una y otra vez sobre el mismo tema: con fotos y acciones “bonitas” no vamos a lograr un cambio de gobierno. Tienen mucha razón, hasta cierto punto.

Es preciso aclarar que el objetivo de estas acciones es uno muy diferente. Se trata de un ejercicio de memoria. Un ejercicio que curiosamente en otros momentos históricos —véase las dos Guerras mundiales, la Guerra civil española, la caída del fascismo, el fin de algunas dictaduras latinoamericanas e incluso la caída del socialismo en la Europa del este— también ha requerido de un plazo de aproximadamente 20 años para comenzar a abordar el proceso de reconstrucción memorial. Un proceso doloroso e inexorable que está estrechamente vinculado a la construcción del patrimonio de cualquier nación o grupo étnico.

El tema ha sido muy discutido a lo largo de los últimos años. No es un fenómeno exclusivo nuestro, pues como afirma el etnólogo francés Michel Rautenberg (2003), “para existir como tal, el patrimonio nace de una ruptura que resulta de un trabajo de duelo en el sentido freudiano, pero también de una operación fundamental de la memoria colectiva” .

La era de Internet: un cambio de paradigma

Sin embargo, es necesario entender que si bien no ha ocurrido el ansiado cambio de sistema socio político, el momento histórico actual cubano difiere profundamente al de veinte años atrás. Así me lo ratificó el escritor y editor Orlando Luis Pardo Lazo —quien tiene una experiencia mucho más vívida de la Cuba actual que yo—. Durante nuestra acción plástica, Orlando —a quien hasta ese momento conocía solo a través de Internet— sacó a colación diferentes momentos en los que el incipiente uso de las nuevas tecnologías en la isla había posibilitado que se divulgaran acciones similares dando lugar a una sinergia sin precedentes antes de la era de Internet.

He aquí otra muestra de lo difícil que resulta delimitar un territorio en la era global donde muchas veces es complicado definir cómo se construye la identidad y el patrimonio —memorial e inmaterial en este caso— de seres que comparten una identidad colectiva plural: la de su lugar de origen (Cuba) y la del del nuevo país que los acoge.

Resulta innegable que el acceso a la información marca una pauta importante en el caso de Cuba. No es primera vez que escucho a personas de la generación de los 80 que al salir de la isla manifiestan sin tapujos su ignorancia en lo que respecta la historia reciente de nuestro país de origen. Siempre me hacen pensar en el proverbio: estar en el pueblo y no ver las casas. Para ellos el acceso a la información plural muchas veces provoca un shock que para los que llevamos algún tiempo viviendo en el exterior resulta comprensible.

Para concluir, me gustaría señalar que el caso de Cuba es singular donde los haya desde varios puntos de vista. Desde la perspectiva de la construcción del patrimonio y la identidad colectivas asistimos a un caso sin precedentes. Ya no se trata del patrimonio establecido desde las políticas institucionales —museos, monumentos, historia oficial, entre otros—, sistema patrimonial que tiene como objetivo primario validar y perpetuar  una ideología, la del gobierno de turno. Triste gloria de la dictadura más larga de América latina.

El caso que aquí nos ocupa es un proceso natural que desborda y echa por tierra el paradigma de los veinte años de duelo colectivo para comenzar a reconstruir la memoria tras sucesos profundamente traumáticos y, generalmente, posteriores a un cambio político societal.

Lo que estamos viviendo con estas acciones ha sido catalogado por algunos estudiosos como ‘clínicas de memoria’. Tal como sucede con un paciente en recuperación psicológica a nivel personal, este es un ejercicio que debe conducir a una reconciliación, a la aceptación y saneamiento para poder seguir adelante en una nueva etapa.

El acceso a las nuevas tecnologías en la era de Internet ha puesto en marcha un proceso de apropiación memorial que está enterrando en vida un sistema político que se resiste a mutar. Con cada acción de memoria, instalaciones artísticas, publicaciones e investigaciones publicadas en los medios y en la red de redes, estamos construyendo pieza a pieza una historia que no aparecerá documentada en los libros de texto de las escuelas durante el castrismo. Es esta la parte de la historia colectiva que no necesita un permiso ni aceptación oficial para circular y “existir”. Sin duda, la que rescatará lo mejor de nosotros mismos como pueblo.

(En memoria de las víctimas de la masacre del hundimiento del transbordador '13 de Marzo', sus familiares y todo el pueblo de Cuba).
 
Isbel Alba (chez-isabella)

CubaRaw

Luis Trápaga

El artista tiene en venta algunas de sus piezas. Para contactar directamente con él desde La Habana: telf. fijo: (053-7)833 6983
cell: +53 53600770 email: luistrapaga@gmail.com
para ver más de su obra visita su web

#vjcuba on pond5

#vjcuba on pond5
royalty free footage

porotracuba.org

porotracuba.org
demanda ciudadana Por otra Cuba

#goodprint.us

dis tortue...

dis tortue...
enlace a mi cuento "Dis tortue, dors-tu nue?" (bajarlo en pdf)

País de Píxeles

las cacharrosa(s) Cacharro(s)

la 33 y 1/3 de Raulito

FACT me!

TREP

TREP
the revolution evening post

El auditorio imbécil

El auditorio imbécil
Ciro J. Díaz

guamañanga!

guamañanga!
Publikación de Ocio e Instrucción para los Indios de Amérikaribe, para recibir guamá, escribirle al mismo: elcaciqueguama@gmail.com

non official PPR site

non official PPR site
PPR-versus-UJC (unión de jóvenes comepingas)

My Politicophobia

My Politicophobia
I like to think I'm an expert on one thing: myself. The world has a way of constantly surprising me so I've dedicated much of my time to understanding the world one event and one place at a time. "Without struggle, there is no progress." Frederick Douglas

la taza de liz

la taza de liz
Este es un proyecto de ayuda a blogs para incentivar la creación y sustento de bitácoras cubanas

I want u fact

Ricardo Villares

raíz

raíz
Rafael Villares

"De soledad humana"

Los objetos de la vida cotidiana están relacionados con todos los hábitos y las necesidades humanas que definen el comportamiento de la especia.Nosotros dejamos en lo que nos rodea recuerdos, sensaciones o nostalgias, y a nuestra clase le resulta indispensable otorgarles vida, sentido y unidad (más allá de la que ya tienen) precisamente por el grado de identificación personal que logramos con ellos; un mecanismo contra el olvido y en pos de la necesidad de dejar marca en nuestro paso por la vida.La cuestión central es, ¿Cuánto de ellos queda en nosotros? ¿Cuánto de nosotros se va con ellos? (fragmentos de la tesis de grado de Rafael Villares, San Alejandro, enero 19, 2009)

Néstor Arenas

Néstor Arenas
Néstor Arenas

neon-klaus

neon-klaus

warholcollage

warholcollage
la mirada indescriptible de los mortalmente heridos